Burlesque a la jarocha.¡Qué tiempos!

Si acudimos al diccionario de la Real Academia Española (RAE), no encontraremos la palabra burlesque. El concepto, sin embargo, se utiliza en nuestra lengua para aludir a una obra o espectáculo que se encarga de ridiculizar un cierto tema.


Surgido como un subgénero literario, hoy el burlesque se asocia al teatro de variedades. Se trata de obras paródicas que presentan influencias del cabaret, el music hall y el vaudeville y cuyos contenidos suelen estar cargados de erotismo.

Años después este tipo de burlesque se consolidó en el llamado burlesque americano. Sus presentaciones incluían sketches humorísticos, bailarinas de striptease y fenómenos (freaks).

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2016.
Definicion.de: Definición de burlesque (http://definicion.de/burlesque/)


Su cerebro no dejaba de dar vueltas, al fin la cinemática de las máquinas era su pasión, mecánico de la carrera de Ingeniería Industrial, se preguntaba una y otra vez como reunir fondos para la fiesta de graduación de su generación. Estaban a un paso de egresar del Instituto Tecnológico en el sureste del país. No especifico la ciudad porque, quizá, también fue así en la tuya, tu graduación, tu ciudad, tu escuela.


La pregunta se plantó en el espacio y el Creador del universo la tomó. Sin esperar respuesta, este joven moreno de ojos grandes, espigado, buen jugador de fútbol, cerro su puerta dimensional para hacer otra cosa dentro de sus actividades del día.


En otra parte de la misma ciudad, otro compañero de su especialidad, mecánica, se hacía la misma pregunta, su cerebro privilegiado, amigo de los dieces, rascaba en la inteligencia infinita, había que encontrar la respuesta. Esa misma noche el Creador recibió el mismo pensar, múltiples puertas de las millones que el Creador tiene, se abrieron haciendo la misma pregunta. 


Chucho Moreno, Chucho Bravo, Evaristo, Fernando, José Luis, Armando, Toño, Hector, y otros. Unidos a esta fuerza creadora que hace posibles las coincidencias.


Los días pasaban, sin percatarse, llegó el viaje final de practicas o visitas profesionales. visita a una cervecería (no se por qué pero son las visitas favoritas de todo grupo de pasantes de ingeniería, de ahí la fama). 


El viaje prometía mucho. Parada en la Cd. de México (antes D.F.) después viaje a Guadalajara. El tour era excelente para relajar el haber quemado pestañas durante 4 años y con maestros del más alto nivel, algunos navales muy exigentes. 


El camión de la escuela con su logo al frente, los gastos pagados y el chófer dispuesto, 20 o 30 pasantes de ingeniería llenaron el camión, sus maletas donde se pudo, sus ilusiones compactas de saber que sería el viaje final de la vida estudiantil.

El arribo a la Cd. de México, fue normal, esa noche en el hotel, hotel barato, chamacos chaqueteros sin nada que hacer y mucho que inventar.


 Oye vamos a salir, dijo Fer a dar la vuelta. El teatro está cerca.

Todos se miraron, algunos aprobaron y salieron del hotel.


Caminaron sin rumbo fijo las primeras calles, alguien recordó el anuncio: “Teatro Blanquita”…la marquesina anunciaba con grandes letras: Artistas, cómicos, ¡pase Ud!


La luz se les prendió y el cerebro se les pudrió al instante. 


Decidieron entrar. Enajenados con el espectáculo, las chicas semi desnudas, la música, las risas, el ambiente. En la época, la película de las ficheras era como un himno para ellos y ellos influidos acordaron, no fue necesario más.


El centavo cayó, la decisión, aun sin hablar, estaba tomada y la solución aportada. La inteligencia infinita se comunicó con todos aquellos que días antes se preguntaban qué hacer.


Ya de regreso en casa, había que trabajar. Manos a la obra, trazar el plan, como no hacerlo si eran ingenieros industriales especialistas en planear.


—Bueno, hay que hablar con el promotor de las bailarinas, del teatro—balbuceó Fer.


—Si!—confirmo Evaristo—hay que hacer una comisión para organizar este evento.

Las ideas fluían como mana del cielo, como fuente inagotable de su candidez inexperta. Nadie imaginaba todo cuanto había que hacer.


El viaje de nuevo a la gran ciudad se realizó, estos espectáculos en provincia, en el interior de la república (el interior son ellos los que habitan esta ciudad) no se acostumbraban.


El representante del teatro les informó que había que hablar y obtener la aprobación del delegado sindical de la ANDA, sindicato al que pertenecía la explotación de las artistas. Este líder inmaculado, así son todos los lideres, les dijo que si, bajo la condición de aportar el 50% de de anticipo de los honorarios del espectáculo, cubrir el transporte de las artistas y pagar el hospedaje de las mismas, así como su feliz y descansado retorno.


El acuerdo se logró días después, un mecenas ingeniero respetable, extraordinario, apoyó la idea, soltó el dinero y solo dijo—adelante, no me lo devuelvan, solo déjenme unas sillas hasta adelante.


Luego vino la peripecia de los tramites municipales para lograr el préstamo del teatro digno de tal espectáculo, el lugar:


“La arena Veracruz” (chin ya dije el lugar. Bueno no importa) , sitio de espectáculos de lucha libre, de shows de cantantes, era el WTC de la época, además, no había para más. Sacando el cobre.



La autoridad municipal, o regidor del ramo se puso muy exigente o se quiso lavar las manos, no tomó decisión y derivó la instancia directamente con el alcalde sobre el préstamo y las licencias pertinentes del caso.


—Si gustan, hoy por la noche en San Julian (una congregación del municipio alejada 20 kilómetros dela ciudad) el alcalde hará una inauguración del alumbrado publico y ahí les podrá atender con gusto.


Los mozalbetes de inmediato, se organizaron para armar una comisión que abordara al alcalde en tal evento. El secuestro o préstamo de los concesionarios del servicio urbano les facilitó el camión para que la comisión llegará a tiempo a acompañar al alcalde y lograr lo necesario.


Las luces iluminaban toda la calle, la luz mercurial resaltaba todo, el amarillo profundo se expande y hasta las caras de jóvenes estudiantes del gusto del alcalde, eran detectables.


La voz, de la comisión era llevada por Fer y Evaristo…


—Señor alcalde Juan MP (para respetar el debido proceso solo ponemos ahora sus iniciales), esta comisión de ingenieros (porqué no de pasantes) egresados del tecnológico, nos ponemos a sus ordenes para el beneficio de nuestro municipio y apoyo a su gobierno—manifestó Fernando muy elocuente.


—¡Oh!—exclamó el alcalde con sorpresa y a la vez con encanto ante la fresca belleza del mancebo que enfrente tenía.


Pues muchas gracias por venir a acompañarme hasta este lugar retirado del municipio y por su manifestación de apoyo a mi administración. y…¿en que puedo ayudarles?—articuló el funcionario municipal, saboreándose la presencia de estos jóvenes que eran su afición.


—El de la voz, Fernando, ya dueño de la situación planteó con seguridad:


Venimos aparte de reiterarle nuestro apoyo a pedirle su aquiescencia para usar el “Arena Veracruz” y realizar un evento que sirva para recaudar fondos para nuestra graduación—espetó el gallardo y recto mancebo que hizo latir el corazón del alcalde con mayor fuerza.


¡Con mucho gusto, cuente con él en la fecha y hora que lo necesiten!


No faltaba más. La tarea estaba lograda esta noche. ¿Y el mancebo? ¡Se le escapó!


Los permisos de sindicato de taquilleros, hasta de gratis se obtuvieron. La exención de impuestos por asistencia de eventos también, el “big liguer” lo autorizó. Como no tener simpatía ante el empuje de estos jóvenes, inteligentes, sanos, con conciencia de empresarios del vodevil.


En apariencia el proceso fue muy fácil, pero hubo que dar muchas vueltas, hacer muchos tramites, etc. Todo fue resuelto con atingencia.


—¡Jóvenes, sonó con dureza la expresión, los bigotes negros alargados como Zapata, este críptico director del plantel les observó antes de soltar la siguiente pregunta.


¿Qué clase de moral tienen sus padres?—farfullo el director del plantel cuando le solicitaron el uso del autobús escolar para ir por las chicas un día antes del evento.


Su mirada profunda y su silencio, hacían presentir lo peor, les rechazaría la petición, y ahora que casi todo estaba listo. El abono ya había sido cubierto. En la sala del director del plantel, solo se escuchó el zumbar de una mosca. 


—Está bien, les autorizo el camión y el chofer, pero…Ustedes cubren los gastos del combustible y casetas del autobús.—Masculló el siniestro y calculador sujeto.


Los muchachos no cabían de gozo, sin dar más muestras de ello,  salieron de la oficina y afuera, se mostraron alegres de haber obtenido el apoyo necesario.


Tú Luis, te encargarás de las reflectores, no hay iluminación y hay que comprar todo para tener muy buena luz para el show.

Tú Hector, eres el más “trabucles” de nosotros, serás el vigilante de la puerta de las artistas.

Tú Juan, estarás a nivel del escenario para cuidar que nadie se suba.

Tú Toño estarás en la puerta pidiendo los “tickets” de entrada. ¡Que nadie se te cuele! Armando también con la taquilla.

Así, una a una se fueron dividiendo las tareas, las responsabilidades, las obligaciones.

Poco a poco la vibración aumentaba a medida que la fecha se acercaba.


Los boletos fueron repartidos entra cada uno de los pasantes y a su vez, por ellos puestos a la venta, la actividad era para un Sábado y un domingo, dos fechas, dos llenos totales. La ciudad conmocionó, nunca antes un Burlesque se había presentado en el puerto. 


¡Un Burlesque a la jarocha!


¿Algunos maestros?

¡por supuesto que compraron boletos para apoyar esta noble causa de los ingenieros industriales opción mecánica! 


El éxito estaba asegurado.


Un día antes del evento, el autobús escolar convertido en “tourbus” de caravana artística, partía a la ciudad capital, el chófer, Pepe, iba excitado también. Por primera vez llevaría personas diferentes a estos estudiantes escandalosos y perversos. Un representante del comité de pasantes, el menos pensado, se ofreció acompañar a la compañía teatral. Un viaje sin mayor problema que el cansancio de casi 15 horas de viaje, ir y volver…



Las luces tenues, iluminaban el recinto. Las puertas no habían sido abiertas, la gente se arremolinaba y empujaba, causando algo de caos. Nada que el temple de estos jóvenes ingenieros no pudiera resolver.


Toño y Armando apurados en la taquilla, ¿cuántos boletos? exclamaban y recibían el dinero de los asistentes—.


El Calor agobiante, fue mitigado con una caja de cervezas que milagrosamente llegó hasta ellos. Al finalizar la venta, la taquilla cerró y la caja de cervezas estaba vacía. No me explico cómo.


Los maestros que compraron boletos, también en la muchedumbre, empujaban por entrar y por lograr los anhelados asientos del frente al escenario. Mentando madres, cada uno logró la entrada, los asientos no eran los deseados, pero ya estaban adentro.


Mayo, el calor a todo lo que da. 36 grados centígrados, sin aire acondicionado. El sudor, el tiempo y la desesperación y los gritos de los espectadores. Quince minutos de retraso, las artistas no estaban listas aún en el hotel, la gente abarrotaba el lugar. Los más avezados (El Negro Tomas y el Lobito colado), se ofrecieron a ir en el autobús por el elenco artístico.


Elenco: 15 chicas, su artista principal Nancy Boom

                1 malabarista.

                2 cómicos yucatecos.

               10 músicos.


El representante de los filarmónicos hizo acto de presencia, pedía su pagos respectivos, Chucho Patas le decían, en esta pequeña comunidad de entonces, todos nos conocíamos. Chucho no tuvo mas que aceptar no cobrar y en un rincón observar el espectáculo y reír un rato de una gran empresa montada por unos cuantos jóvenes imberbes. Más tarde le serviría para abrir sus negocios de restaurantes lo aprendido este día y de la vida.


30 minutos y el show no ha iniciado, el calor y el sudor hacen su parte en esta extraña mezcla o caldo de cultivo de las pasiones tropicales y la gente tímidamente empieza a gritar: ¡Pelos!¡Pelos!¡Pelos!

No se a que se referían cuando gritaban esto.


Afuera una comitiva de estudiantes, mozalbetes igual que los organizadores, 20 o 30 estudiantes de algo que en su tiempo, se llamó propedeutico, pedían entrar gratis. Fernando, le hizo frente, les condicionó la entrada y los mando como se dice: A gayola y todos felices.


Cuarenta minutos, se abre la puerta de los artistas. y se escucha:


—Tercera llamada, tercera llamada, tercera llamada—se escucho por el altoparlante, por fin el espectáculo comenzará.


Hacen su aparición, salidos de una dimensión especial y para no perder la esencia, los malabaristas cómicos yucatecos, los cuales distraen y alivian la presión, poco a poco el publico entra en relax de admiración y se comienza a sentir la alegría de la gente.


Cada Ingeniero ocupa su posición, ninguno desmereció su asignación y cumplieron a cabalidad. La presión del lado de ellos comenzaba a atenuar. 


Atrás, en el vestidor, los pequeños zorritos aguardaban, uno negro, que no era el del whatsapp y el otro bigotón colado de química. Ellos serían los encargados de llevar a la estrella del espectáculo de regreso al hotel, si es que deseaba regresar. Se dice, se cuenta, que un amigo trasvesti de la chica era el precio, en paquete, de ambos y esto es material de otra historia, porque aquí no contamos chismes.



La apoteosis fue la salida de Nancy boom, su piel blanca contrastaba con la oscuridad del lugar, sus ojos color miel, su cabello castaño, una diosa salida de un lugar exótico y salvaje. Los silbidos, gritos, llantos, etc. invadían el recinto. ¿El calor? Nada, ni se sentía, el termómetro puede esperar cuando las hormonas afloran. 
 Y el encargado de los reflectores quedaría con esa imagen para siempre.


La función transcurrió como debía, el resto del elenco fue esplendido, los maestros asistentes, elevaron su cultura. Uno, me dicen, que ya se encuentra en el otro oriente y el otro vive retirado, lleno de nietos, en San Francisco, Ca. 


¿Los demás?, aun no hemos sabido su relato.


Llegó a su fin, lo que sucedió al otro día fue igual, pero ya en ese momento eran expertos empresarios, técnicos en iluminación, tramoyistas, vigilantes de chicas, amigos y compadres de lideres advenedizos y de representantes estudiantiles. El regreso a la gran ciudad fue igual en el autobús, Pepe cumplió su misión ya un poco cansado. Donde estés, gracias Pepe, por tu paciencia y atención.


¿Las cuentas?


También nada, algunos dicen que salieron a mano como coloquialmente se dice, otros que cada quien se quedó con lo de la venta de boletos, otros que se escondió un poco para pagar el otro 50% que así ocurrió. No hubo quejas, pero si mucha experiencia. 


En la lejanía del tiempo dos gracias, una al Creador por la idea y la vida, y otra a la escuela, nuestra escuela por la gran oportunidad que nos dio. Estudiar ahí, nos cambió la vida y nos hizo ingenieros de calidad, Gracias siempre.


Yo, el que narra, solo fui recolector de sus platicas, de lo que quisieron decirme o compartir. Les ofrezco mi disculpa si alguien se enoja, les aseguro que fue con buena intención. Después de todo esta historia continuará…(si alguno platica mas).


Nota: Si algún mecánico participante o colado de otra especialidad, o asistente al evento sabe algo más, en la sección de comentarios se los agradeceré. Esta historia debe continuar…








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